Mi hija ayer me dijo Te crees payaso? En un tono como llamándome la atención, y la verdad no me gustó para nada. Le pregunté dónde había escuchado esto, me respondió que la Tía del jardín lo decía.
Cuando me preguntó esto, yo le respondí que sí, me creía payaso; porque los payasos hacen reír y a mí me gusta hacer reír a la gente, le dije que era bueno ser payaso y dar alegría. Para que lo comprendiera mejor, jugamos a los payasos, le conté chistes, le hice bromas y bailamos; pasamos una muy buena tarde.
Creo que es inevitable que las educadoras traspasen sus errores a los pequeños, ya que ellas no están conscientes de que son errores. Me acordé cuando mi mamá me contó que su papá siempre le decía "En la cara de los tontos abunda la risa" y eso repercutió obviamente en ella, en su manera de ser. Las educadoras no deberían referirse así, no deberían utilizar esas palabras para corregir un "mal comportamiento".
Espero poder transmitirle a mi hija que reír y hacer reír es bueno para el alma, al igual que jugar y divertirse, que esto no debe perderlo con los años. Por sobre todo, espero poder corregir aquellas cosas erradas que pueda ver y/o escuchar mientras vive y descubre el mundo.
jueves, 26 de septiembre de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
Su propia cama
¿Qué es mejor, que tenga su
propia cama y pieza o que duerma con los padres? Hay diferentes tendencias,
todas tienen sus pro y sus contras, como todo en la vida. Yo a ratos soy partidaria de una y a ratos
de la otra; pero en mi vida diaria practico una mezcla.
Por un lado creo que es
importante que el niño duerma en su propia cuna o cama, primero por motivos de
seguridad, para no aplastar al bebé al dormir; segundo para mantener la
intimidad de la pareja, aunque esto no es tan cierto en la práctica, ya que si
uno quiere momentos de intimidad puede hacerse espacios como la cama del hijo,
el living, etc., hay que usar la imaginación.
Pero por otro lado, que rico es disfrutar a nuestros retoños abrazaditos
en la noche, sentir su aroma y que ellos nos sientan cerca.
Personalmente desde que mi hija
llegó a nuestro hogar ha tenido su pieza aparte y ha dormido en ella, pero sólo
la mitad de la noche, porque a media
noche la pasamos para nuestra cama y disfrutamos dormir con ella, aunque,
cuando se apodera de la cama y duerme cruzada sea un poco incómodo.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Diferentes formas de ver el mundo
El otro día mi hija estaba
jugando con plastilina, y me dijo –voy hacer un perrito; una vez que terminó me
lo mostró; que lindo quedó le dije, pero le falta la cola. Hice una cola de
color y se la puse a su perrito, pero Sofía reclamó – ¡mamá, la cola va atrás, no
en la cabeza!- ella tomó la cola y la cambio de lugar. La verdad es que yo,
según mi perspectiva, había puesto la cola atrás, pero obviamente mi hija había
imaginado y hecho un perro distinto al que yo podía ver.
No sólo los niños ven las cosas
diferentes, sino que cada uno de nosotros. Los diferentes modos de ver las
cosas enriquecen los ambientes, crean nuevas soluciones, nuevas obras de arte, nuevos
inventos. Es importante que en el lugar donde nuestros hijos se eduquen los
dejen expresarse y no los limiten a una sola realidad.
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